Spoilers hasta el 3x09 de Fringe, nerds.
En una reciente
entrevista realizada por PopWrap del New York Post a la actriz
Anna Torv, quien interpreta a la agente Olivia Dunham en
Fringe, ésta ha dicho que para preparar el personaje de la Olivia del otro universo, partió del aspecto físico. Fue un trabajo de “fuera a dentro”, empezando por darle otro color al pelo y, con la ayuda del departamento de vestuario, dándole un look distinto
a la zorra esa que la haría moverse de una forma diferente.
Dice también que a menudo se reprende a sí misma por olvidar matices y que está aprendiendo sobre la marcha pues tiene poco tiempo para planear cada episodio. Pero sigue sus instintos y sigue luchando con ello.
Pues bien, la construcción de su interpretación pudo haber empezado por allí, pero todos hemos sido testigos de lo lejos que la ha llevado Anna Torv. Esos matices de los que habla pasan por una simple mirada. Y no me refiero al “gesto” de mirar (hacer caras precisas, sonreír o ciertas expresiones) me refiero a cierta “forma” de mirar. Hay algo distinto en los ojos de ambas Olivias. Por eso pudimos diferenciarlas aún cuando la que debía ser rubia era pelirroja y viceversa. Por eso cuando una ríe, no sólo es que una se ríe más que la otra, es que se ríe distinto.