14. El episodio 9x05 de Grey's Anatomy
Cuando llevas tantos años viendo una serie, sea que la disfrutes o que la hayas arrojado varias veces contra la pared, tu relación con ella es bastante cercana y diría que casi íntima. Si has deseado encontrarte a su creadora para golpearla pero de todas maneras no puedes dejar de ver su serie, entonces es que tienes problemitas. Y eso, precisamente, es lo que me pasa con Grey's Anatomy.
Alguna vez la dejé por un tiempo para después tragarme 15 episodios pendientes de casi una sentada, otras veces juraba que nunca más la vería pero regresaba llamada por alguna de esas locuras-asesinatos-muertes-sangre-aviones-cruceros-musicales que se le ocurrían a Shonda y pues un episodio más no era nada y así me quedaba hasta final de temporada con más locuras-asesinatos-muertes-sangre-aviones-cruceros-musicales. Pero en los inicios de la serie, cuando yo todavía veía la tele en la tele y esperaba cada jueves por Sony un nuevo capítulo, yo amaba a Meredith y a Cristina. Así, sencillamente. Y eso fue lo que nos trajo el episodio 5x09: las luchas emocionales, profesionales y personales de estas dos cirujanas y mejores amigas, cada una la "persona" de la otra, después de tanto tiempo, tantas desgracias, cambios y felicidades.
Una forma brillante de hacer un duelo coherente y no ridículo del impacto que sufrieron a final e inicio de la temporada, con el tono y el estilo que ha tenido la serie desde siempre, mezclando el drama, la comedia, los desafíos y la nostalgia. Y hablo de nostalgia, porque con este maravilloso capítulo (no pensé que pudiera referirme a un episodio de Grey's de esta manera, srsly), comprendí que por más que insulte a Shonda por su esquizofrénica imaginación, ya nunca podré apartarme de la estela que estos personajes, los originales, han dejado en mí.
Y, después de todo, el otro día atando cabos recordé que en E.R. también mataron, mocharon piernas y brazos a granel, y que la razón por la que yo la recuerdo con tanto amor es, puntualmente, por la nostalgia. Ahora que he mirado atrás, y que aplaudo los aciertos de Grey's Anatomy por hacer lo mismo, he comprendido, de verdad y sin oponer resistencia, que nunca dejaré de verla.

Qué grande es esta entrada, he vencido tanto la pereza como la nostalgia y he podido comentar.
ResponderEliminarLa serie nos ha dejado momentos tan buenos y finales tan amargos, Shonda sabe que tiene el control de todos nosotros que empatizamos con cada acontecimiento y le gritamos a la pantalla cada vez que la lía con un avión.
Yo sé que no dejaré de ver esta serie hasta que se le termine de ir la cabeza y el Seattle Grace salte por los aires, y una de las razones por las que sé que nunca la abandonaré es precisamente esta historia de amistad y de superación, de seguir siendo como hermanas aún cuando les ha pasado de todo y más, porque pese a todos los problemas siempre han estado ahí.
Me tienen muy mosqueada con esta temporada, más bien decepcionada, pero sobre todo por lo que les está pasando a Mer y Cristina, me entristece tanto cómo lo está llevando que me dan igual las muertes que los rodean, porque era la historia más real y están teniendo la "ruptura" más real (Aunque yo confío, no sé si esa es la palabra pero bueno, en que Shonda no le dará un final así a Cristina).
Bueno, que me he puesto nostálgica, me he puesto a leer blogs olvidados y se ha juntado todo XD
¡Mil gracias por comentar! Sigo con Grey's y seguiré hasta el final. Y no sé qué hará Shonda esta vez, pero lo que está pasando entre ellas es súper real, sí.
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